Chica de Artó

Chica de Artó
Artó

miércoles, 2 de septiembre de 2015

La reentré


Aquí se está hablando de “síndrome postvacacional”, de cómo superarlo y de cómo volver a la “rutina”. Se están dando recetas variadas para volver a la vida cotidiana sin morir de angustia.
Pues yo no sé nada de eso y estoy feliz de que se acabe el verano.
Feliz de que haga frío, feliz de que corra viento fresco, de que los días estén nublados, de que los niños abandonen los parques y piscinas para volver al colegio. ¡Oh sí!
Estoy encantada con la posibilidad de cerrar, por fin, las ventanas y no tener que ver ni oír a mis vecinos.
De que las calles se vacíen de gente eufórica en bañador y bronceada o directamente quemada.

domingo, 16 de agosto de 2015

Pacto de silencio



La relación entre mujeres es rara.
Nos unen tantas cosas, tantas causas, tantas razones. Hay argumentos históricos y cotidianos para hacer piña, para aliarse sin fracturas. Sin embargo las mujeres nos relacionamos entre nosotras de una manera extraña.

Además de la feroz competencia reinante en lo profesional, se suma la carrera por el amor y el cuerpo perfecto que hace que todos los vínculos entre chicas se tiñan de un color un tanto opaco.

Pienso en la relación más pura y entrañable entre mujeres, de la que surge todo lo demás: las madres y sus hijas.
Peculiar, compleja hasta decir basta, tupida, accidentada. Difícil. Siempre.
Imagínate entre amigas o compañeras, cuñadas, primas, hermanas…

Es cierto que muchas veces la relación con una amiga puede ser mucho más resistente y cariñosa que con alguien a quien te une la sangre, pero así y todo siempre hay una zona oscura habitada por silencios infranqueables.

Hay cosas que una mujer no le dice a otra mujer.

domingo, 2 de agosto de 2015

Para vos, reina



Este post lo hice para mi mamá, hace hoy justo dos años.  Ahora mi mamá, no está. Ha muerto. Y este texto cobra especial valor porque lo leyó viva, contenta y emocionada.  Y hoy me siento muy afortunada de que así haya sido. 


Hace un tiempo empecé a darle cuerpo a una idea de esas difíciles de explicar. Se trata, dicho muy a la rápida, de escribir cosas para leer después de que la gente que ha sido importante para mí haya muerto, discursos para funerales, vamos. 

Quise escribirlos ahora porque si bien hay una cronología lógica de acontecimientos vitales, la vida, muchas veces, no es nada lógica ni ordenada. 
Ya tengo algunos terminados y al leerlos pensé: me gustaría leérselos a los protagonistas, lo cual será imposible si sigo la instrucción, así que decidí emprender otra serie y escribir pequeños homenajes que, ojo, no serán necesariamente alabanzas, sino sólo algo que quiero decirle a otras personas, pero siendo amable que, según mi padre, es clave para resultar efectiva (ja).
Voy a comenzar por lo primero, por el origen, por mi madre.
Por favor, no llores.
Ser madre es lo más inesperado que le puede suceder a una mujer sensible como la mía mama.

sábado, 25 de julio de 2015

Seres que desaparecen: ghosting


Se habla de una “nueva” manera de terminar una relación, toda una estrategia llena de supuestas ventajas, moderna como la que más, cómoda, sencilla y rápida: el ghosting (o fantasmeo). 

Consiste en desaparecer de pronto, no contestar nunca más el teléfono ni los mensajes, bloquear al otro de todas las redes o aplicaciones y eliminarlo como contacto y, claro, también como persona.
Lo odio.

Me parece que no es ni nueva, ni tiene ventajas y desde luego no es nada digna.
Más allá de que es una falta de respeto, de consideración y que es hasta de mala educación, desaparecer de la vida de alguien sin dejar rastro, sin decir nada, esfumarse sin más, dice cosas muy feas de ti. No es propio de un  ser humano que habita el mundo. 

Las relaciones entre las personas son la base de la Humanidad, aunque sean malas o te incomoden. 

martes, 7 de julio de 2015

La gracia de Grecia


Intuyo que el referéndum que se acaba de llevar a cabo en Grecia ni se entiende ni importa en el resto del mundo, pero tiene un punto que a mí me provoca tanta emoción porque es como si, de alguna manera, la felicidad fuera un derecho, algo que se puede exigir.

Es como si de forma colectiva, todo un país, dijera basta de hacer lo que toca, basta de hacer lo que nos mandan a hacer los que tienen una vida modélica. Nosotros no queremos tu vida modélica, queremos la nuestra, aunque eso implique desaprobación, desprecio y condena. 

Los griegos han dicho que no quieren que los europeos más acomodados les impongan una serie de reglas que supuestamente les llevarán al bienestar. Y eso es muy estimulante.

domingo, 21 de junio de 2015

Cuento corto # 1


Tanto aprender sobre libertad para encontrarme contigo en el choque de dos vasos medio vacíos.
Nos juntó el mal de ojo y nos separó la modernidad, tu sueño y mi quererte tanto.
Nos entendimos tan bien esos primeros diez minutos que no se podía pensar en nada que no fuera la pasión turca.
Viniste en medio de la catástrofe y desapareciste mezclado con rabia y corazones de neón con un trozo menos. Rotos por un piedrazo.
Me perdí en tu silencios... fue culpa de esos cuatro dibujos mal intencionados y la canción que dejamos sin terminar.  De las frases a destiempo.
No entendí nunca nada.
No creí nunca nada y sé que no me creíste nada de nada.
Tan cordiales con nuestra ira, tan bien educados, tan cínicos queriendo ser puros para ver si flotamos.
Al final la vieja mala tenía razón y yo estaba cometiendo un delito. Que no era robo, era falta de olvido.

jueves, 11 de junio de 2015

Un nuevo tipo de "hombre"


Por esas cosas de la vida y que no viene a cuento explicar, últimamente me ha tocado salir bastante por la noche. Volver a salir en plan social, digamos.
Debo confesar que había pasado un tiempo desde mi abandono de las pistas nocturnas.

Para mi sorpresa hay algunas cosas que han cambiado un poco, sobre todo lo que tiene que ver con los móviles, las aplicaciones para ligar y etc. Pero lo que no ha cambiado nada es el interés de toda la vida, ese que se persigue desde el origen de los tiempos: la conquista. 

Todos y todas nos parapetamos con lo que haga falta para ver si ganamos algo en el juego de la seducción nocturna. Miradas llenas de rímel y chicos con las frases ingeniosas bien aprendidas se lanzan a la nuit con el afán de recoger, por lo menos, unos cuantos piropos y alguna proposición.

Es muy divertido observar a un sin fin de estereotipos intentando encontrar su par. El musculoso busca a la flaca tetona, el de cara difícil a la chica divertida, el gordito que se apunta a lo que venga, el pijo que busca pija, la mujer madura que se cuida y no renuncia a dar con uno al que aún le quede pelo… Ahí están todos, estamos todos. Los de siempre, los mismos. 

Pero quiero hablarles de un tipo de hombre con el que yo, hasta ahora, no me había encontrado a pesar de contar ya con denominación de origen y que me ha dejado perpleja. Los teen-adults.