Chica de Artó

Chica de Artó
Artó

viernes, 29 de mayo de 2015

Lo que llevamos dentro


"El que nace chicharra, muere cantando", decían en mi pueblo. Aquí, en España se usa “La cabra siempre tira pal monte”. Los dichos o refranes vienen de la sabiduría popular, pero sobre todo son prueba de que el ser humano tiene formas de comportarse que, muchas veces, se pueden resumir en una sola frase.

A una persona normal y corriente le suelen ocurrir varios acontecimientos importantes a lo largo de la vida. El amor marca mucho, también los nacimientos y las muertes. Hay cientos de hechos tristes y enormes alegrías que moldean el carácter y las emociones. Decepciones y golpes brutales nos hacen pensar que ya nunca volveremos a ser las mismas. No obstante, hay gente que pese a todo sigue inalterable en su esencia.

No sé si esto es bueno o malo, pero hasta donde yo he podido ver da un poco de miedo.

lunes, 11 de mayo de 2015

Cómo ser buenas


La primera vez que sospeché que con la edad todo el mundo tiende a ponerse bueno (a perseguir el bien), fue cuando vi un documental que mostraba a Mick Jagger dedicado en cuerpo y alma a la vida sana y a una serie de “causas benéficas”. Me resultó como mínimo exótico que ahora su satánica majestad se levantase al alba para hacer yoga cuando buena parte de su fama venía dada por destrozar hoteles y fumarse hasta el ramito de la primera comunión de su madre.

El mismo fenómeno se puede ver en otras estrellas del espectáculo reconvertidas en emblema de buenas costumbres. Ahí está Madonna, por ejemplo, vuelta loca haciendo ejercicio, macrobiótica y escribiendo cuentos para niños.

Y yo, la verdad sea dicha, siempre desconfiada por naturaleza, pensaba que lo hacían en parte por lavar culpas e imagen y por franco temor a la indeseada vejez que les va haciendo percibir, cada vez más cerca, el tufo de la señora muerte a la que ya no les apetece nada ir tentando como cuando eran unos jóvenes irreductibles.

jueves, 30 de abril de 2015

Las aburridas mañanas de una ama de casa



Hace poco un chaval mató a un profesor e hirió o otras dos personas en un colegio con una ballesta. El chico tenía esquizofrenia. A partir de ahí ya no habría nada más que comentar porque se trata de un niño de 13 años con una enfermedad incurable.

He mirado con estupor cómo en los noticiarios se empeñaban en buscar el origen del mal y se hacían no pocos esfuerzos por demonizar al niño, a su familia y en crear una “causa” que pudiese rellenar horas y horas de programación basura donde se buscaba especialmente la imagen de la madre del “monstruo”. 

Lo peor de lo peor se podía ver en televisión a primera hora de la mañana.

Los matinales deberían estar prohibidos. A esos políticos que tanto les gusta permitir y negar derechos deberían plantearse seriamente retirar de todas las programaciones televisivas del mundo esos abominables programas que hacen creer a las amas de casa que el cáncer se cura con bicarbonato y jugo de limón o que es su signo del zodiaco lo que rige toda su existencia. 

viernes, 17 de abril de 2015

Todo pasa por algo


Mi madre decía que las coincidencias no existen. No daba más explicaciones y uno tenía que interpretarlo como podía. Pero lo decía con tanta firmeza que no dejaba lugar a dudas.

Desde que no está no paro de sentir que tenía razón y que todo pasa por “algo”.

Las personas que se cruzan en nuestro camino, por mucho que nos pese, siempre dejan una huella, y nuestro interactuar con ellas desencadena cosas que para bien o para mal despiertan sentimientos, nos enfrentan con una debilidad o nos descoloca y nos pone a prueba.

Cuando algo sale mal la angustia  puede hacernos perder la templanza más férrea, el foco vital o incluso el amor propio, pero si conseguimos respirar hasta alcanzar la calma, habrá servido  para ejercitar el autocontrol y sacarle brillo a nuestra nobleza.

Porque Dios no nos pone pruebas que no podamos superar, decía mi madre. Y yo le creo. 

lunes, 6 de abril de 2015

Señales de la naturaleza

Estaba hablando con un amigo sobre la naturaleza, los animales, el paisaje humano y cómo, de maneras distintas, muchas veces lo que nos rodea nos indica cuando estamos haciendo algo mal… A muchas conclusiones no llegamos, la verdad, porque entre que no estuvimos de acuerdo en la mayoría de los puntos y que hacía frío, lo dejamos.

Me vine pensando que yo suelo quejarme de lo duro que es ser adulto y extrañar la infancia casi exclusivamente porque es un periodo en que otro toma las decisiones, te dice siempre qué hacer y resuelve –aunque sea mal– los nudos vitales que nos rodean para que no tengamos que estar en estado de alerta permanente. Sí, en serio, se llega a sentir nostalgia de eso.

Y llego a casa y mi hermana enojadísima me dice: “Ya soy grande y puedo hacer lo que quiera”. No me reí más porque no tenía más tiempo, porque lo cierto es que es justo al revés. 

viernes, 27 de marzo de 2015

La trampa de la virginidad


Buñuel diijo: "El sexo sin pecado es como un huevo sin sal", pero tampoco se trata de pecado, sino más bien de sal.

"Virginidad", el sólo término a mí ya me pone los pelos de punta. Me indigna la idea de confrontar el pecado con el deseo. Y más si es al comienzo de la vida sexual, cuando todo son inseguridades y miedos.

Hay una serie de televisión que está arrasando en USA, “Jane the virgin”  que además de ser toda una oda a los estereotipos culturales, hace apología de la virginidad en un tono de parodia que no por divertido deja de ser muy cuestionable.

Ya he dicho que básicamente pienso que cada uno puede hacer lo que le dé la real gana con su cuerpo, pero esto de la virginidad femenina me parece francamente medieval, pesado, estúpido y cínico a más no poder. Una herramienta perversa más para controlar a las mujeres.

Se nos manipula desde niñas para asociar la sexualidad al amor entendido como “pureza”, entrega en exclusiva, fidelidad y flores blancas que debemos cuidar y no entregar hasta haber pasado por el filtro de la aprobación  divina o paterna. Castidad es belleza y nos aporta un supuesto atributo único.


martes, 17 de marzo de 2015

El matrimonio



Tengo una amiga que añora estar casada. Es una mujer que no ha vivido con una pareja ni un solo día y yo me pregunto: ¿Cómo es posible desear (y desearlo tanto además) algo que no tienes ni la más remota idea de lo que es?.

Se habla mucho de amor, de la pareja ideal, del amor en febrero, en otoño y en Nueva York. Al final de los cuentos o se casan o el cuento es una porquería negra que no le gusta a nadie.

Es verdad que las cosas han cambiado mucho (en algunos lugares del mundo, en otros nada), pero se habla más bien poco del matrimonio más allá de la fiesta y el baile.

Da la impresión de que por un lado hay toda una legión de mujeres deseando vivir el “día más importante de su vida” vestida de blanco o azul o del color que sea, pero queriendo dar el gran paso. Y por otro, pareciera que hay un montón de resentidas, lesbianas, peludas o peladas,  que odian a las hombres.

En el medio, las casadas de verdad, que luchamos día a día por mantener a flote una embarcación estratégicamente diseñada para hundirse en tiempo record.